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Somos tacatuca, apasionados de la moda, nos gusta vestir a la mujer para que se sienta especial. Contamos con 3 tiendas en Zaragoza. tacatuca; la madre, la primera, de la que surgió todo, una tienda multimarca diferente en la que te ponemos guapa para un evento o te vestimos para tu día a día. Mussa; nuestra zapatería de autor, zapatos increíbles, gusto por el lujo en los pies, los detalles y el capricho. Y nuestro taller de Costura a medida en el que Estela Garro creará para ti el vestido de tus sueños. No somos una tienda convencional, nos gusta nuestro trabajo y queremos que lo notes. Buscamos la diferencia, cada mujer es distinta y por eso nuestro reto es que encuentres tu estilo, lo defiendas y lo vivas.

Si te gusta la moda, pásate por este blog, si te sientes diferente, no lo dudes ven a tacatuca


23/7/2014

Ciudades.



Buscaba un lugar tranquilo, pero con lugares interesantes para visitar.
Limpio y luminoso. Con el clima ideal.
Con gente amable, de esa que te cruzas, la rozas y oyes un "perdón" acompañado de una sonrisa.
Donde haya un buen transporte urbano. Y sitios para sentarse y descansar.

Vivo en Zaragoza.
Visito a menudo la Plaza del Pilar, y la Aljafería. Descanso y tomo algo frío en las Playas.
Paseo por la calle Alfonso y realizo mis compras en la zona de Bretón.
Utilizo el tranvía. Me lleva hasta el Parque Grande. Donde alquilo una bicicleta los domingos.
O dirección norte, bajo en el Mercado Central, y hago una visita a nuestro río Ebro.

Mi ciudad parece no tener nada, pero lo tiene todo.


17/7/2014

Cosicas bonitas.



Vestirme de rosa. Y de dorado.
Reirme de un chiste malo.
Tomarme un cortado. Mejor aún, ¡el segundo cortado!.
El subidón de limpiar la nevera.
Comer fruta para la cena.
Sintonizar una emisora con música de los 80.
Comer una hamburguesa con mucho ketchup.
Pasar el día con minifalda y sandalias planas. ¡Y piernas morenas!
Volver de vacaciones y recojer mi mascota de la guardería. ¡Lametones!
Leer un clásico, Rebeca. Ver la película de madrugada.
Darme cuenta de que hoy también me he reído mucho en el trabajo.
Saber que cada día tiene muchas cosas bonitas.

Y que no me hace falta esperar a nada extraordinario para ser feliz.


7/7/2014

El primero.

El primero en pedir disculpas, 
es el más valiente.

El primero en perdonar,
es el más fuerte.

El primero en olvidar,
es el más feliz.

Visto en twitter.



26/6/2014

Un café.



Tras varias horas de trabajo, en la mitad de mi jornada, hacía un descanso para fumar un cigarrillo.

Salía a la calle con otros compañeros. Hablábamos un rato y algunos me hacían reir. Contaban cosas de sus hijos, de su salida del sábado, de los madrugones...

Siempre coincidía con David. A menudo me invitaba a un café pero mi falta de confianza me impedía encontrar un tema de conversación... y volvía rápido a la cadena.

El verano pasado, en la estampida de agosto, nos quedamos él y yo casi solos en los descansos, comenzamos a hablar de muchas cosas.

Nos gustaba la montaña, Amaral, las pelis de Tarantino, cocinar los domingos, con la ventana abierta y una cerveza sin alcohol.

Quedamos fuera del trabajo.

Y nos casaremos éste sábado.

Él siempre estuvo ahí. Casi no lo veía, y tuvo que haber algo de espacio para que le prestase atención. Ahora sigue a mi lado, como siempre, muy atento a mí, pero ahora soy yo la que le ha hecho un hueco en mi corazón.



11/6/2014

Apaga.


Hoy al final de la tarde he decidido apagar todo.

Mi Smart phone, la tablet, el televisor...

Salí a mi puerta y observé que un camino de hormigas caminaba pausado hasta el parque donde a los niños se les caen las migas de pan.

Abrí un armario y vi paquetes de harina sin abrir. Me decidí a preparar un bizcocho.

Escribí una carta de mi puño y letra para una vieja amiga.

Miré mis manos y perdí unos minutos larguísimos en pintar mis uñas.

Comí un helado y vi por la ventana caer una fina lluvia de verano.

Tomé un libro de la estantería. Comencé a leer y acabé tardísimo.

A veces, para hacer cosas que de verdad nos satisfacen, no hay nada como aburrirse...


6/6/2014

Nuestra pequeña.



Hoy tengo una cita. Y no es una cita corriente.

Hoy visitaré a nuestra pequeña.

Nuestra pequeña tiene unos ojos grandes y negros como una noche oscura. Me mira y en sus ojos me podría perder. En un sueño tan bonito, tan largo y tan dulce...

Nuestra pequeña sabe que las cosas son muy fáciles. Mucho más de lo que las hacemos. Sabe que basta con dormir poquito y volver a abrir los ojos. Devorarlo todo. Y seguir creciendo. Porque siempre hay ahí fuera alguien que la quiere. Y que hay muchas cosas por ver. Y no quiere perderse nada.

Nuestra pequeña es valiente y tenaz. Llega siempre antes de hora y espera mucho de las personas que la rodean. También es muy agradecida. Es experta en regalar sonrisas. Y en apretar firme los pulgares que la sostienen.

Nuestra pequeña ya es muy importante. Porque ahora mismo tú y yo, sin conocernos, estamos sonriendo al mismo tiempo.

Y eso es algo que sólo alguien muy grande puede conseguir.



17/5/2014

Tú.



Tú eres la chica que escucha a su alrededor.

La que oye las pisadas bajar las escaleras. La que oye la hierba moverse al rozarla el viento.

La que escucha el rasgar del papel cuando se abre un sobre. Y se despierta al salir el sol cuando oye el canto de los pájaros.

Tú escuchas el crepitar del fuego en la llama de una vela. Y las notas de un piano, que siguen sonando intactas en tu cabeza, por horas y horas.

Tú ves cosas que otros no ven, y oyes lo que otros no oyen.

Y ninguno de esos momentos son desperdiciados. Porque hay gente como tú, que hace que todos ellos sean valiosos.